martes, 24 de agosto de 2010

Y esque el amor es tan inmenso que nos queda grande. Sabemos que nunca podemos controlarnos: enfados, rabia, impotencia, felicidad absoluta...

-¡No mientas! ¡Yo nunca te he robado nada!
-¡Uy que no! Mi corazón

No hay comentarios:

Publicar un comentario