lunes, 29 de noviembre de 2010

No puedes ir y venir a tu antojo haciendo que cuando no estas te eche mas de menos...

domingo, 28 de noviembre de 2010

El día tiene 24 horas
10 me las paso queriendo estar contigo.
10 me las paso sintiendome culpable por no estarlo.
4 intento buscar el por qué

sábado, 27 de noviembre de 2010

Estaba allí, sentada en la silla. Meditando. Intentando comprender el por qué, intentando separar el "quiero" del "puedo".

viernes, 26 de noviembre de 2010

Me cago en la puta
Dudas

jueves, 25 de noviembre de 2010

Es un desgarro con fuego desde el estómago hasta la garganta
Me levanto del vacío, me sofoco de las lágrimas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dolor, lágrimas, axfisia, frustración, soledad, meláncolia, ansiedad, miedo, rabia, culpabilidad.

martes, 23 de noviembre de 2010

Me duele el corazón.


Literalmente.

martes, 16 de noviembre de 2010

Las ostias que te da la vida justo despues de decir:


""Total, no me puede ir peor""

martes, 9 de noviembre de 2010

Ahí afuera está lloviendo y el mundo es un rumor lejano

lunes, 8 de noviembre de 2010


Hay gente que vive en el nivel ocho. Siempre es ocho, siempre te hundes. Y cuando eso pasa, no queda más remedio que buscar una salida


sábado, 6 de noviembre de 2010

¿Te crees que esto es jauja?

jueves, 4 de noviembre de 2010

Aquella noche no tenía nada que hacer, lo supe desde por la mañana. Me desperté muy pronto, pero disfruté más las horas de esa cama vacía y sumisa a quien llegara. La casa estaba hecha un asco, pero ¿Qué mas da? Nadie iba a reprocharmelo. Al irse el sol me dio por peinarme. Me alisaba el pelo que me llegaba por debajo de las orejas, de color negro tizón. A veces no me reconocía en el espejo, sin color en la cara. Salí sin saber muy bien donde ir, así que pensé por probar algo nuevo. Las paredes estaban pintadas de rosa y el ochenta por ciento de la ropa de aquel lugar tenía rejilla. No sé si fue en la segunda o en la cuarta copa donde perdí la cabeza. Se plantó delante de mi, con aquella melena pelirroja que le llegaba por debajo de la espalda y un escote considerablemente más vistoso que el mío. Tampoco sé si nos empezamos a besar en aquel lugar o en la calle. Ni me acuerdo como acabó en mi cama.

martes, 2 de noviembre de 2010

Y tú, vacio...