skip to main |
skip to sidebar
No confundas bueno con idiota
A mis dieciocho años he aprendido tanto como lo que se me ha olvidado, pero sí siento que por cada experiencia aprendo algo. Que la suerte que tengo me la he labrado yo y nunca suelo pedir más de lo que doy. Ultimamente pocos días me siento en paz conmigo misma y hay veces que no me apetece levantarme de la cama. Yo sé lo que hago bien, pero eso no quiere decir que sea siempre el camino fácil. Lo malo es cuando todos cojen el camino fácil menos tú, por la conciencia, por como te educan, por la propia madurez que te labras en la vida. Yo sigo levantandome por las mañanas, pero no, no me da igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario