sábado, 20 de marzo de 2010

Dependencia bendita

El amor es incomprensible. Es ruin, rastrero, rayante y orgulloso.

Pero nos hace felices.

Porque con un simple gesto es capaz de borrar todo lo anterior.

No sé, supongo que es de locos. Que puedes querer no acercarte a él, pero también es incondicional, te absorve.

Es extremista. Hace de lo malo algo muy malo, y de lo bueno, maravillas.

El amor es para gente majareta.

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