Es lo único que echo de menos, los sms. Los detalles se cumplen con otros, palabras, gestos.
Pero volver a casa después de haberte olvidado el movil y ver algún cambió, ilumina. Esperar por la noche ilusionado y en vela, y oir ese sonido feo y agudo de los mensajes. Necesitar suerte y recibirla por un sms. Un te quiero, un saludo, incluso una despedida. Un me acuerdo de ti, o no te olvido nunca.
Pero sobretodo, el mandar un sms con intención de encontrar respuesta y no tenerla.
Letras en el orden correcto
Hace 14 años

Son esas pequeñas cosas las que son necesarias.
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