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Esa sensación de tener que bajar el volumen de los altavoces porque al quitar la música, ese zumbidillo constante te molesta. Como estar una habitacion y sentir que todo se mueve, que la masa de libertad va bajando y te aplasta y pasa a ser una cadena. No sé. Hay noches que te queman y días que son demasiado fríos.
Quizá la clave para ser realmente libre sea reir cuando puedas y llorar cuando lo necesites.
La sensibilidad carece que de forma, de olor y de color. Nadie mastica la sensibilidad, ni se roza, ni se juega con ella. La sensiblidad se siente y a veces es muy, pero que muy incomoda.
No estoy agusto si tus pasos no acompasan los mios.
¿Por qué la noche se me presenta tan mágica? De noche nunca hay prisa. Las farolas naranjas iluminan en su punto justo para hacerte sentir bien y el césped sigue oliendo a césped. El mundo es más tranquilo y amable cuando se va el sol. Es tan intima y juguetona, la noche es nuestra.
Si todo sigue y todo queda en el mismo orden del tiempo, es como si los planetas no se consiguieran alinear aunque no hagan más que repetir "dentro de poco". La vida fluye y con eso, fluyen los ríos. No sé, siempre pensé que solo me creería lo que yo quisiera creerme, y ahora que hay que creerse lo que todos dicen que no te creas, yo me lo creo.